
¿Por qué los materiales de los cuales están hechas las lámparas de calentamiento son realmente importantes?
¿Alguna vez se ha preguntado por qué algunas lámparas de calentamiento para lechones dejan de funcionar? Por lo general, es porque el filamento se evapora o el tubo de cuarzo finalmente deja de funcionar. Es frustrante. Queríamos solucionar ese problema, así que diseñamos nuestras lámparas para que pudieran resistir la competencia de las marcas internacionales más famosas. El secreto no está en la magia, sino en el uso de materiales de mejor calidad. En concreto, el cuarzo y el tungsteno.
El papel del cuarzo y los filamentos
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza. No se trata solo de soportar el calor. Lo importante es que el tubo no se daña cuando la temperatura varía. Permanece estable, lo que significa que no se agrieta al encender y apagar la lámpara repetidamente. En cuanto al filamento de tungsteno, hemos optado por usar un alambre de gran grosor. Cuando un filamento es demasiado delgado o se calienta demasiado, se quema. Es así de simple. Al ajustar correctamente el diámetro y la pureza del filamento, evitamos que el tungsteno se evapore demasiado rápido. Esto significa que la luz y el calor permanecen constantes durante miles de horas.
Lograr el calor donde realmente se necesita
Estas lámparas funcionan en el rango de ondas cortas y medias. En lugar de simplemente calentar el aire de la habitación, el calor penetra en la piel de los lechones. Es un calor intenso y concentrado que evita que los recién nacidos tengan frío. Si va a reemplazar estas lámparas en sus instalaciones industriales actuales, deberían encajar perfectamente. Pero tenga cuidado con la tensión eléctrica. Si su red eléctrica es inestable, esos picos de voltaje pueden dañar cualquier lámpara, sin importar cuán sofisticados sean sus materiales.
El verdadero equilibrio
Bueno, los materiales de mejor calidad cuestan más. Tendrá que pagar un poco más por el cuarzo de alta pureza. Pero piense en el lado positivo: no tendrá que pasar los fines de semana subiéndose a escaleras para reemplazar las bombillas cada pocos meses. Eso significa mucho trabajo ahorrado y menos estrés. Una última cosa: estas lámparas se calientan mucho. Asegúrese de que los soportes en los que se instalan puedan soportar esa temperatura, para evitar que la lámpara se dañe.