
¿Por qué no soldamos los elementos calefaccionales a los chasis de las mesas de calentamiento?
La realidad es que las mesas de calentamiento con clasificación IP44 son geniales… hasta que algo se rompe. En un taller industrial ocupado, las lámparas infrarrojas son, en esencia, artículos perecederos. Seguramente se quemarán con el tiempo.
Si intentamos soldar esos elementos calefaccionales directamente al chasis hermético de la mesa, estamos creando un verdadero desastre. Con un solo elemento dañado, nuestra costosa mesa se convierte en un montón de chatarra, o bien en un problema que requiere horas y horas de trabajo para solucionarlo.
Creemos que eso es absurdo.
El enfoque “plug-and-play”
Hemos diseñado nuestros módulos IP44 para evitar ese tipo de situaciones catastróficas. Una clasificación IP44 significa que estos módulos pueden soportar salpicaduras provenientes de cualquier dirección y también protegerse de pequeños desechos. Por lo general, esto implica sellos herméticos y juntas resistentes… cosas que hacen que los técnicos quieran renunciar a su trabajo cuando llega el momento de realizar reparaciones.
Nuestra solución: un sistema modular “plug-and-play”. En lugar de conectar todo por cableado directo, utilizamos conectores estándar que se conectan fácilmente. Es sencillo: basta con reemplazar el elemento dañado sin tener que tocar los sellos herméticos del chasis.
Los problemas después de cinco años
Después de cinco años, la mesa ha estado sometida a miles de ciclos de calentamiento y enfriamiento. Los sellos se vuelven frágiles y los componentes se desgastan. En un sistema tradicional, habría que desmontar toda la mesa para acceder al núcleo de calentamiento. Es un desastre.
Con nuestro sistema modular, basta con sacar el módulo dañado, desconectarlo y colocar uno nuevo. En 15 minutos ya está listo para volver a funcionar. Comparado con un día entero de trabajos eléctricos, la elección es obvia.
Las desventajas (porque nada es perfecto)
Soy honesto: los conectores modulares no son exactamente lo mismo que una conexión soldada directamente. Habrá una pequeña resistencia eléctrica, lo que significa una ligera disminución de voltaje. Pero en casi todos los trabajos industriales, esto no se notará.
Pero aquí está el problema: hay que asegurarse de que esos conectores estén bien apretados. Si una conexión está floja, el calor se acumulará en el terminal en lugar de en la lámpara. Eso puede causar arcos eléctricos y, eventualmente, incendios. Si los aprietas bien, todo estará bien.