
Dejen de calentar el aire y comiencen a calentar a sus lechones
Si tienen una granja grande, sabrán cuánto es difícil mantener un equilibrio entre mantener a los lechones lo suficientemente calientes como para que puedan prosperar, y al mismo tiempo evitar que la factura de electricidad se dispare. La mayoría de las personas todavía utilizan lámparas de calor tradicionales. El problema es que estas solo calientan el aire. En realidad, están pagando por calentar el techo y las paredes del cobertizo, lo cual es un desperdicio total de dinero.
Cómo funcionan realmente
Nuestros radiadores infrarrojos funcionan de manera diferente. En lugar de intentar calentar toda la habitación, envían calor directamente hacia los lechones. Imagínense estar bajo el sol en un día frío. Sienten ese calor en la piel de inmediato, incluso si hay viento frío. Eso es exactamente lo que ocurre aquí: el calor penetra en la piel y calienta directamente al animal, creando así una “zona de confort” justo donde se necesita.
Detalles importantes
Los cobertizos son entornos difíciles: polvo, humedad y choques ocasionales… Es mucho. Por eso utilizamos vidrio de cuarzo reforzado. Puede soportar todo tipo de condiciones extremas. En cuanto a la instalación, estos radiadores se conectan directamente a su red eléctrica actual. Pero hay algo importante: si instalan muchos de ellos al mismo tiempo, no enciendan todos los interruptores a la vez. Las fuentes de alta potencia pueden causar problemas en los fusibles durante esos primeros segundos de funcionamiento. Simplemente, espacien el inicio del funcionamiento de los radiadores para evitar caídas de voltaje molestas.
¿Vale la pena el costo?
La verdad es que el costo inicial de estos equipos es mayor que el de las bombillas incandescentes baratas. Pero miren su factura mensual de electricidad. Cuando dejen de calentar el aire vacío y comiencen a calentar a los animales, su consumo de kilovatios-hora disminuirá significativamente. Los ahorros suelen cubrir el costo del equipo rápidamente. Un detalle importante: tendrán que ajustar la altura en la que se colocan los radiadores. Si los colocan demasiado bajos, podrían quemar a los lechones. Si los colocan demasiado alto, los lechones no sentirán el calor. Les llevará unos días ajustar cada compartimento hasta encontrar el punto perfecto. Una vez que lo logren, podrán dejarlo todo como está.