
En la línea de producción de vidrio, el calor no es algo abstracto. Se trata de un perfil que se puede reproducir con precisión. Si la zona del horno se desvía, eso se reflejará en el vidrio: curvaturas, distorsiones ópticas o grietas debido a las tensiones térmicas, que se pueden detectar durante las inspecciones. Un controlador PID en el calentador del vidrio permite evitar tales desviaciones y mantener el campo térmico estable, ciclo tras ciclo.
Lo que realmente importa, desde un punto de vista técnico
Hemos diseñado el controlador PID utilizando un algoritmo de respuesta rápida, capaz de detectar las desviaciones antes de que estas se manifiesten en el vidrio. El controlador monitorea la zona del calentador mediante sensores calibrados y mantiene el punto de ajuste dentro de márgenes muy estrechos, incluso cuando la tensión de la línea eléctrica varía o hay cambios en la temperatura ambiente.
La interfaz es sencilla: basta con establecer el perfil deseado, fijarlo y registrar los datos correspondientes. Este controlador funciona bien con todos los tipos de calentadores que utilizamos: halógenos, de cuarzo, de onda corta, de onda media y de infrarrojos cercanos. De este modo, se puede estandarizar el control en procesos como el templado, doblado, precalentamiento para laminación y secado de recubrimientos. Esto garantiza una emisividad consistente y un comportamiento reproducible durante los procesos de calentamiento, lo cual es importante cuando se trabajan con diferentes grosores de vidrio.
Por qué esto funciona en nuestro lugar de trabajo
En los procesos de templado y doblado, un calor uniforme es clave para obtener vidrio comercializable. Gracias al controlador PID, el calentador mantiene un equilibrio térmico, lo que permite que el vidrio alcance la temperatura deseada sin zonas calientes o frías. Esto reduce la necesidad de rearbeitos y evita daños en el vidrio durante el proceso de enfriamiento. Además, el horno sigue funcionando de manera eficiente.
En el proceso de laminación, un precalentamiento estable permite un flujo constante de EVA y reduce los defectos causados por su acumulación. También se reduce el consumo energético, ya que el controlador evita sobrecargas y mantiene la potencia mínima necesaria para mantener el perfil térmico deseado.
Algunas cosas que deben tenerse en cuenta
La instalación es sencilla, pero el calentador debe compatibilizarse con el rango de corriente y voltaje del controlador. Es necesario asegurarse de que el tipo de conector sea adecuado, verificar la calibración del termopar o sensor, y asegurarse de que la carga se conecte correctamente. También es importante considerar el espacio disponible alrededor de los terminales del calentador.
Si se trabajan ciclos a alta velocidad, el controlador es rápido, pero la masa térmica del calentador sigue siendo un límite para la velocidad de calentamiento. Basta con adaptar el calentador al proceso, y el controlador PID se encargará del resto.